Demuestra que Dios cumplió tanto sus advertencias de juicio como sus promesas. La idolatría persistente, la injusticia y el rechazo de los profetas condujeron al exilio, mientras la misericordia de Dios permaneció visible aun en medio de la disciplina.
2 Reyes continúa la historia de los reinos divididos mediante los ministerios de Elías y Eliseo, la caída de Israel ante Asiria, la destrucción de Jerusalén por Babilonia y el exilio de Judá. El libro termina con una señal limitada de esperanza para la casa de David.