Enseña a enfrentar el dolor sin acusar falsamente a Dios ni reducir su gobierno a fórmulas humanas. También muestra los límites de la sabiduría humana, la necesidad de hablar con verdad acerca de Dios y la legitimidad de lamentarse, preguntar y perseverar en fe.
Job presenta el sufrimiento intenso de un hombre íntegro que teme a Dios. El libro rechaza la idea de que todo sufrimiento pueda explicarse como castigo directo por un pecado específico y conduce al lector a reconocer la justicia, sabiduría, soberanía y autoridad del Señor aun cuando sus propósitos no han sido revelados por completo.