La carta corrige modelos de liderazgo basados en apariencia, prestigio y autosuficiencia. Enseña que el ministerio cristiano fluye de la misericordia de Dios, proclama a Cristo, soporta sufrimiento, busca la santidad de la Iglesia y confía en el poder divino más que en la fuerza humana.
2 Corintios revela el corazón pastoral de Pablo en medio de aflicción, conflicto y oposición. La carta defiende el ministerio apostólico, presenta la gloria del nuevo pacto, llama a la reconciliación, enseña la generosidad cristiana y demuestra que el poder de Dios se perfecciona en la debilidad de sus siervos.