La carta muestra que la doctrina falsa produce vida corrupta y que la esperanza escatológica exige santidad. Pedro apela a su condición de testigo ocular de la majestad de Cristo, a la palabra profética inspirada y a la paciencia de Dios que llama al arrepentimiento.
2 Pedro exhorta a los creyentes a crecer en conocimiento y santidad, recordar el testimonio apostólico y resistir a falsos maestros que negaban la verdad y vivían en corrupción. La carta afirma la certeza del regreso de Cristo, el juicio divino y la renovación final de la creación.