Efesios conecta doctrina y vida cristiana con extraordinaria claridad. Los creyentes no se salvan ni se definen por mérito, etnia o cultura, sino por la gracia de Dios en Cristo. Esa nueva identidad produce unidad, santidad, amor, verdad, servicio y resistencia espiritual.
Efesios presenta el propósito eterno de Dios de reunir todas las cosas en Jesucristo y formar en él un pueblo santo compuesto por judíos y gentiles. La carta explica la elección, redención, adopción, sellado por el Espíritu, salvación por gracia, reconciliación, unidad de la Iglesia, vida nueva, matrimonio, familia, trabajo y lucha espiritual.