Muestra la fidelidad de Dios, la seriedad de su juicio, la necesidad de obediencia y la realidad del descanso prometido. También exige tratar la conquista dentro del marco bíblico de santidad, paciencia, juicio y pacto.
Josué narra la entrada de Israel en Canaán, el juicio de Dios sobre pueblos cuya maldad había llegado a su medida, la distribución de la tierra y la renovación del pacto. El libro destaca que Dios cumplió lo que había prometido.