Proporciona el trasfondo indispensable para comprender la santidad de Dios, la gravedad del pecado, la necesidad de expiación y la obra sacerdotal y sacrificial de Jesucristo.
Levítico enseña cómo el Dios santo puede habitar en medio de un pueblo pecador mediante sacrificio, sacerdocio, expiación, pureza y una vida consagrada a él.